El Ausentismo Crónico (AC), definido como una asistencia igual o inferior al 90% de los días escolares del año, es un factor clave de riesgo de exclusión escolar. En Chile, el fenómeno ha alcanzado niveles alarmantes: en 2024, un 47,3% de los estudiantes presentó AC, y un 69,3% de quienes lo tuvieron en 2023 volvieron a presentarlo en 2024, lo que evidencia su carácter persistente y difícil de revertir sin intervenciones sostenidas.
Las causas del AC son múltiples y estructurales: incluyen vulnerabilidad social, carencias en las condiciones de aprendizaje en el hogar, problemas de salud física o mental, y un vínculo débil entre estudiantes, familias y escuelas. Esta situación afecta con especial fuerza a estudiantes de contextos vulnerables.
Las consecuencias del AC son profundas y duraderas. Estudios lo vinculan con bajo rendimiento académico, mayor probabilidad de embarazo adolescente y delincuencia, y peores resultados en la adultez, como desempleo o salarios bajos. Además, se ha demostrado que la inasistencia sostenida deteriora el desarrollo de habilidades sociales, el aprendizaje y aumenta el riesgo de deserción escolar.
A pesar de la gravedad del problema, los equipos escolares carecen frecuentemente de recursos y herramientas para abordarlo de forma adecuada. Esto refuerza la necesidad de implementar soluciones eficaces, sostenibles y adaptadas a los contextos específicos de cada comunidad educativa.
El programa Cada Día Cuenta, impulsado por Fundación Educacional Programa Presente, busca enfrentar el ausentismo crónico desde una mirada pedagógica, promoviendo una cultura escolar que valore la asistencia como condición clave para el aprendizaje y el desarrollo integral. Su propósito no es solo reducir la inasistencia, sino garantizar la participación continua de todos los estudiantes en experiencias significativas.
Estas acciones son acompañadas por actividades clave como la elaboración de materiales pedagógicos, la formación intensiva de asesores, el diagnóstico inicial de cada establecimiento y la adaptación contextualizada de las estrategias. La implementación es sostenida por procesos de soporte logístico, monitoreo constante, evaluación de impacto y gestión del conocimiento para fortalecer buenas prácticas.
El equipo de implementación incluye asesores, facilitadores y profesionales de monitoreo, articulados con comités de asistencia y docentes en cada escuela. En conjunto, estos actores trabajan para transformar prácticas institucionales y promover la asistencia regular como una responsabilidad pedagógica compartida.
No se entrega una descripción de la evidencia del diseño de la iniciativa en la rúbrica de Imago (se agrega un listado de bibliografía que lo respalda).
Durante 2024, la iniciativa Cada Día Cuenta ha generado efectos positivos tanto en resultados intermedios como finales. A nivel intermedio, se observó un cambio significativo en los equipos directivos, quienes aumentaron en 17,8% sus creencias respecto a la relevancia del ausentismo, alineándose con la teoría de cambio del programa. Asimismo, docentes y directivos desarrollaron habilidades específicas para gestionar pedagógicamente la asistencia, lo que se refleja en una mejora de 3,7 puntos porcentuales en la asistencia acumulada de colegios intervenidos, superior al 2,4% de los colegios control.
En cuanto a resultados finales, se evidenció la incorporación sostenida de la asistencia en la gestión pedagógica, especialmente en Educación Media HC, donde un 65,5% de los estudiantes mejoró su asistencia, frente al 41,2% de los colegios control (una diferencia de 24,3 puntos). Aunque la disminución del ausentismo crónico fue menor que en los colegios control (-12,7% frente a -16,1%), el programa logró reducciones más eficaces en tramos críticos como la inasistencia grave (-20%) y aumentó en un 121% el número de estudiantes con asistencia destacada.
En términos de asistencia regular, el 38,5% de estudiantes de colegios intervenidos mostró mejoras relevantes, superando al 29,3% de los controles. Cada estudiante del programa recuperó en promedio 6,9 días de clases, 2,4 días más que sus pares sin intervención. Además, un 32,3% mejoró su tramo de asistencia, con efectos especialmente visibles en niveles medios.
Finalmente, se logró un cambio importante en los apoderados, con mejoras en sus creencias habilitantes sobre la asistencia escolar en 10 de 11 establecimientos, alcanzando alzas de hasta 10,6%.
En resumen, el programa ha logrado avances significativos, especialmente en educación media, fortaleciendo capacidades escolares y comunitarias para enfrentar el ausentismo crónico.