El SLEP Huasco lleva cuatro años trabajando con Alfadeca y este año dio un paso más: extender el programa a escuelas rurales unidocentes, a través del Plan de Transicióin a Escala. Su jefe de la Unidad de Apoyo Técnico-Pedagógico explica cómo ha sido ese proceso y qué ha significado para el territorio.
El Servicio Local de Educación Pública Huasco es uno de los territorios donde Sumar Saberes está implementando un Piloto de Transición a Escala con la iniciativa Alfadeca de Fundación Rassmuss. Lo que comenzó en escuelas urbanas de Huasco hace cuatro años, este año amplió su cobertura a escuelas rurales del territorio, con un conjunto de nueve establecimientos, la mayoría unidocentes, ubicados en sectores apartados de la provincia de Vallenar.
La iniciativa de lectoescritura Alfadeca se despliega desde marzo de 2026 en 9 establecimientos rurales del SLEP Huasco, alcanzando 14 aulas de primero y segundo básico y beneficiando a 89 estudiantes de la región.
Renato Canales es el jefe de la Unidad de Apoyo Técnico-Pedagógico del SLEP Huasco. Desde ese rol ha liderado la expansión de Alfadeca hacia las escuelas rurales del territorio, gracias la alianza con Sumar Saberes y Fundación Rassmuss, coordinando con el equipo de tutoras de la fundación y comprometiendo recursos propios del servicio para fortalecer el acompañamiento. En esta entrevista comparte su evaluación del proceso, los desafíos que ha implicado llegar a escuelas alejadas del centro provincial y cómo esta estrategia ha fortalecido el rol pedagógico del sostenedor.
¿Cómo ha sido el proceso de implementación de Alfadeca en el SLEP Huasco y qué los llevó a ampliar el programa a escuelas rurales?
Nosotros llevamos alrededor de cuatro años trabajando con el programa de lectoescritura Alfadeca. Empezamos en escuelas de Huasco y fuimos ampliando la cobertura del programa en otras escuelas del territorio. En el último año, consideramos que era necesario aceptar la posibilidad de implementar el programa en escuelas rurales a través de un programa piloto, y justamente a contar de este año estamos trabajando con un conjunto de nueve establecimientos, la mayoría de ellas escuelas rurales unidocentes, donde la experiencia de implementar una estrategia de enseñar lectura con un programa específico no estaba en el horizonte del servicio. Pero mirando la experiencia que hemos tenido con las escuelas urbanas, donde hemos tenido resultados de aprendizaje importantes que han impactado también en los resultados medidos con el SIMCE, exploramos esta posibilidad de ampliar la cobertura de Alfadeca a escuelas rurales del territorio.
¿Qué desafíos ha implicado implementar Alfadeca en escuelas rurales unidocentes alejadas del centro provincial?
Estamos en proceso de identificar aprendizajes para los equipos, pero sí muy claros con un desafío en el que estamos trabajando en conjunto. Implementar esta estrategia en escuelas rurales unidocentes localizadas en lugares apartados del centro de la provincia, que es Vallenar, ha significado una coordinación mayor con el equipo de Alfadeca, con las tutoras y con los asesores del Servicio Local. De esa manera hemos logrado que la estrategia, la conversación y la reflexión sobre la implementación del programa estén presentes en las reuniones de microcentro que se organizan mensualmente, donde están participando estas escuelas. Y hemos logrado también que el Servicio Local, a través de sus asesoras, esté involucrado en la implementación de la estrategia, de manera que no sea solo de parte de la fundación la responsabilidad de implementarlo, sino que con la responsabilidad técnico-pedagógica del equipo de la UTP.
¿De qué manera este piloto ha fortalecido el rol del SLEP Huasco como sostenedor en el acompañamiento pedagógico de sus escuelas?
Para cualquier Servicio Local desarrollar acciones de apoyo y asesoría técnico-pedagógica siempre son un desafío, porque son insuficientes los recursos humanos presentes en los Servicios Locales hoy día para satisfacer todas las necesidades de apoyo que tienen las escuelas. Para nosotros las escuelas rurales siempre han sido un desafío, porque no teníamos suficientes estrategias ni acciones específicas para estar más presentes en ellas, acompañar los procesos de mejora, acompañar la reflexión pedagógica con las profesoras. Nos ha parecido que esta estrategia entra en aquella brecha que teníamos como Servicio Local. Por eso insisto en que Alfadeca está presente en las reuniones de microcentro, y además hemos fortalecido el trabajo a través de talleres pedagógicos. Hoy día nosotros tenemos tres talleres pedagógicos en todo el territorio, donde participan profesoras y profesores que hacen clases entre primero y segundo básico y que están implementando la estrategia de Alfadeca.
¿Qué valor le asigna al trabajo del equipo de Alfadeca y cómo han fortalecido el compromiso del SLEP con el programa?
Estimamos que ha sido fundamental el trabajo que ha hecho el equipo de Alfadeca. Por eso es que, trabajando ya algunos años con ellos, hemos hecho acuerdos de seguir avanzando y ampliando la cobertura de las escuelas, porque nos parece que es una estrategia consistente. Valoramos mucho el aporte y el apoyo que está haciendo el equipo de tutoras que acompaña a las escuelas. De hecho, nosotros también como Servicio Local, a contar de este año, comprometimos con recursos propios del servicio sumar a una tutora más para darle mayor consistencia al apoyo y poder abarcar un mayor número de escuelas. Hemos llevado también a la reflexión del equipo de la Unidad Técnico-Pedagógica el trabajo que se hace con Alfadeca y, como digo, hemos llevado al microcentro, a las sesiones técnico-pedagógicas que realizan las escuelas rurales reunidas, la reflexión sobre cómo se enseña y aprende lectoescritura.



