Una alianza público-privada para mejorar los aprendizajes

Jugar, Leer, Crecer

Fundación CMPC

Educación Parvularia, Educación Básica Primer Ciclo

El programa Jugar, Leer, Crecer busca abordar un problema estructural del sistema educativo chileno: la baja comprensión lectora en los primeros años de escolaridad, especialmente entre estudiantes de contextos socioeconómicos vulnerables. Esta situación refleja una de las formas más evidentes de pobreza educativa, entendida como la imposibilidad de acceder a aprendizajes esenciales para una participación plena y equitativa en la sociedad.

Según el informe PISA 2022, un 34% de los estudiantes chilenos de 15 años no alcanza el nivel mínimo de competencia lectora, superando el promedio OCDE (26%). Esta baja performance se ha mantenido en el tiempo, revelando un patrón persistente de bajo rendimiento que comienza desde la educación básica. Estudios locales indican que el 60% de los estudiantes de 2° básico presenta niveles de comprensión lectora por debajo de lo esperado, con marcadas diferencias por nivel socioeconómico, lo que evidencia que la brecha comienza temprano y se profundiza con el tiempo.

La pandemia por COVID-19 exacerbó este panorama, afectando con mayor intensidad a estudiantes con menos recursos, quienes enfrentaron barreras de conectividad, acceso a dispositivos y condiciones familiares desfavorables. Se estima que el rezago acumulado en lectura podría alcanzar hasta 1,5 años de aprendizaje perdido en los estudiantes más afectados.

La comprensión lectora es una habilidad transversal y fundamental para el aprendizaje en todas las áreas. Su rezago no solo limita el progreso académico, sino que incrementa el riesgo de repitencia, deserción escolar y exclusión social, comprometiendo las oportunidades futuras de los estudiantes y la equidad del sistema educativo.

Jugar, Leer, Crecer es un programa de acompañamiento pedagógico impulsado por Fundación CMPC que busca mejorar los niveles de comprensión lectora de estudiantes entre NT1 y 2° básico. Su propósito es fortalecer las prácticas docentes y directivas mediante formación, asesoría y recursos curriculares, contribuyendo a que todos los niños y niñas desarrollen habilidades lectoras fundamentales desde los primeros años de escolaridad.

La intervención se implementa en tres etapas: preparación, implementación y profundización, con una duración total de cuatro años por establecimiento. Los componentes clave incluyen:

  • Capacitación a docentes y líderes pedagógicos a través de talleres, cursos e-learning y asesoría directa.
  • Acompañamiento en aula y videofeedback con foco en retroalimentación pedagógica.
  • Gestión curricular, mediante planificación y materiales alineados al currículum ministerial, incluyendo recursos como el programa de estudio “Empieza con A” y la rutina de fluidez lectora “Leamos”.
  • Plan de Rescate Lector, con tutorías virtuales para estudiantes de 2° y 3° básico con rezago lector.
  • Seguimiento y monitoreo, a través de evaluaciones estandarizadas como DIALECT y pruebas de dominio lector.

El programa también incluye procesos de apoyo institucional, coordinación con sostenedores y cierre de cada ciclo con informes y análisis de resultados. Las evaluaciones pre y post permiten ajustar las acciones a nivel de aula y establecimiento. Además, se promueve el desarrollo profesional docente y el liderazgo pedagógico como herramientas clave para asegurar la sostenibilidad del cambio.

Jugar, Leer, Crecer ha demostrado avances sostenidos en la adquisición de habilidades lectoras, fortalecimiento del rol docente y mejora de las condiciones institucionales para el aprendizaje temprano de la lectura.

El diseño del programa Jugar, Leer, Crecer se fundamenta en evidencia nacional e internacional sobre el impacto de la alfabetización inicial en el éxito escolar y futuro de los niños (Saracho, 2017). Reconoce que el desarrollo de habilidades lectoras comienza desde los primeros años de vida y se fortalece en los primeros niveles escolares (Bravo, 2006; Dickinson, 2019; Snow, 2017).

El programa adopta el Modelo Equilibrado de enseñanza de la lectura, que combina enfoques de instrucción fonética y comprensión lectora, integrando procesos perceptivos y cognitivos (Hudson, 2007; Ferreiro y Teberosky, 1979; Alliende y Condemarín, 2002). Este modelo favorece un aprendizaje activo y significativo, en el que los estudiantes construyen sentido a partir del texto y sus propias experiencias.

Complementariamente, se incorporan elementos del modelo de lectura de Scarborough (2001), que entiende la lectura como una habilidad compuesta por múltiples subprocesos entrelazados: desde el reconocimiento de estructuras gramaticales hasta la capacidad inferencial. Esta perspectiva da coherencia al programa, guiando el diseño de estrategias instruccionales ajustadas al desarrollo progresivo de los estudiantes.

Los materiales pedagógicos desarrollados por Fundación CMPC se alinean con los marcos curriculares del Ministerio de Educación, garantizando su pertinencia técnica y curricular. Estos recursos están diseñados para asegurar calidad y consistencia en las prácticas pedagógicas.

Además, el componente Rescate Lector se basa en evidencia sobre la efectividad de tutorías de alto impacto, destacadas por su versatilidad y potencial transformador (Nickow et al., 2020). Durante la pandemia, estas estrategias han sido ampliamente recomendadas para mitigar el rezago lector (Loeb y Robinson, 2021), reforzando la validez del enfoque de intervención focalizada en estudiantes con mayores dificultades.

Durante los años 2023 y 2024, el programa Jugar, Leer, Crecer fue evaluado con el instrumento Dialect, que mide habilidades lectoras y comprensión. En 2023, se evaluó a 456 estudiantes de 1° básico, mostrando un aumento promedio de 11,14 puntos entre las mediciones pre y post, con un tamaño de efecto grande (D=0.99). Destacó la disminución del porcentaje de estudiantes en categoría “Deficiente” de 93,88% a 58,99%, y el aumento en categorías “Satisfactorio” y “Avanzado” a 19,42% y 14,03% respectivamente.

En 2024, se evaluó al mismo grupo ya en 2° básico, obteniéndose nuevamente un tamaño de efecto grande (D=0.93), con un aumento promedio de 7,43 puntos. En la evaluación pre (T1), el 73,74% estaba en nivel “Deficiente”, cifra que disminuyó a 45,32% en la medición post (T2). Paralelamente, 18,71% del estudiantado alcanzó nivel “Satisfactorio” y 15,83% nivel “Avanzado”.

Además, se realizó el seguimiento a 278 estudiantes con trazabilidad completa en las cuatro aplicaciones de prueba. Esta trayectoria evidencia mejoras sostenidas en comprensión lectora durante los dos años de intervención, consolidando un cambio positivo en los niveles de desempeño y reflejando el impacto acumulado del programa.

Los resultados respaldan la efectividad de la intervención para mejorar habilidades lectoras esenciales en los primeros años de escolaridad. El paso progresivo de estudiantes desde niveles deficientes hacia categorías superiores evidencia un cambio significativo que puede influir positivamente en sus trayectorias escolares futuras.

Tipo de institución ejecutora:

Organización de la sociedad civil

Inicio de implementación:

2023

Alcance y cobertura desde el 2023 al 2025:

Entre 2023 y 2025, el programa Jugar, Leer, Crecer ha alcanzado anualmente a más de 3.300 estudiantes de 1° y 2° básico, en 35 establecimientos de 10 comunas del país.

Evaluaciones realizadas:

Evaluación de procesos o de implementación, Evaluación de resultados

Contacto:

Nora Muñoz Fuentealba Directora de Desarrollo Fundación CMPC Correo: nmunozf@cmpc.com

Ficha de la Iniciativa:

Sé parte
de este cambio

Chile enfrenta desafíos importantes en aprendizajes clave. No basta con invertir más: hay que invertir mejor, con evidencia y colaboración.