El SLEP Los Libertadores lleva medio año implementando el Piloto de Transición a Escala de Primero Lee. La jefa subrogante de la Unidad de Apoyo Técnico-Pedagógico comparte su evaluación del proceso y los aprendizajes que ha dejado.
El Servicio Local de Educación Pública Los Libertadores es uno de los territorios donde Sumar Saberes está implementando un Piloto de Transición a Escala, en este caso con la iniciativa Primero Lee de Fundación Crecer con Todos. El objetivo es escalar el impacto de una iniciativa que ya ha demostrado ser efectiva en la mejora de aprendizajes de lectoescritura, transfiriendo capacidades a los equipos del propio sistema educativo para que puedan sostenerla en el tiempo.
Primero Lee se despliega desde marzo en 13 establecimientos del SLEP Los Libertadores, alcanzando 38 aulas de primero a cuarto básico y beneficiando a aproximadamente 1.017 estudiantes.
Julia Escobedo es la jefa subrogante de la Unidad de Apoyo Técnico-Pedagógico del SLEP Los Libertadores. Desde ese rol ha sido parte activa del proceso de implementación, acompañando a docentes y equipos directivos en el territorio. En esta entrevista comparte su mirada del piloto, cómo ha contribuido al desarrollo de capacidades internas y de qué manera ha permitido fortalecer el rol del sostenedor frente a los aprendizajes de los estudiantes.
¿Cuál es su evaluación del piloto que están implementando?
La implementación de este piloto ha sido sumamente satisfactoria. Tengo una opinión muy positiva de lo que ha sido el proceso, y eso también está ratificado por una excelente percepción de los docentes que están en el programa. Me parece muy relevante destacar que al corto plazo hay realmente una apropiación de aquello que se hace relevante, del rol que ellos tienen. Han logrado compartir estrategias en el encuentro que tuvieron hace muy pocas semanas y desde ahí retomar la relevancia que tiene su rol en el proceso que están desarrollando.
¿De qué manera este piloto está permitiendo desarrollar capacidades en los docentes y en los directivos?
El programa está contribuyendo de manera muy concreta al desarrollo de capacidades tanto de los docentes y los equipos directivos, como de los asesores. Se han desarrollado distintas instancias que han permitido poner el foco en lo pedagógico, en la iniciación a la lectura. Eso ha sido muy relevante y permite aunar esfuerzos, tener una sinergia que contribuya a mejorar los resultados de la lectura en los niños y niñas del territorio.
¿Qué aprendizajes o competencias ha podido desarrollar usted en este proceso?
Principalmente, he podido desarrollar competencias que tienen que ver con la importancia del análisis de los datos para la toma de decisiones. Eso ha sido muy relevante. Hemos tenido con el equipo de Primero Lee algunas sesiones de asesoría donde hemos mirado los resultados y desde ahí hemos proyectado algunas acciones desde el acompañamiento para ir generando condiciones que permitan avanzar en el proceso.
¿De qué manera este piloto ha fortalecido la mirada del sostenedor hacia lo pedagógico en las aulas?
Fortaleció en gran medida el rol del sostenedor. Con poco tiempo de implementación (poco más de 6 meses) y frente al gran desafío de hacernos cargo de la movilización de los aprendizajes de los estudiantes en lectura, este piloto nos permite tomar decisiones fundadas y certeras en términos de poner el foco en lo que es relevante. El proceso de aprendizaje es fundamental, pero eso debe verse reflejado en un resultado académico. En esa conciliación de ambos focos hemos podido avanzar de una manera que nos da un sustento muy sólido frente al territorio, reconociendo en los distintos establecimientos el valor de la decisión de impulsar la implementación de este programa.



