Una alianza público-privada para mejorar los aprendizajes

Programa Aptus para el desarrollo y la remediación de la lectoescritura inicial

Corporación de la educación Aptus Chile

Educación Básica Primer Ciclo

La adquisición de la lectura y escritura en los primeros años de escolaridad es fundamental para el desarrollo académico y personal de los estudiantes. En Chile, una proporción importante de niños y niñas no logra consolidar las habilidades lectoras fundamentales al finalizar 1° básico y si bien las últimas evaluaciones nacionales muestran avances en la comprensión lectora de los estudiantes de cuarto básico, todavía cerca de un 25% de ellos posee niveles insuficientes de comprensión lo que afecta su desempeño no solo en Lenguaje y Comunicación, sino también en otras asignaturas que requieren comprensión lectora y producción escrita.

Este problema se profundizó tras la pandemia de COVID-19. Según un estudio del Banco Mundial y el Ministerio de Educación, las pérdidas de aprendizaje alcanzaban hasta un 68% en estudiantes de grupos socioeconómicos bajos en 2020, mientras que, en los sectores más altos, alcanzarían sólo el 12%.

Junto a lo anterior, la migración ha traído un nuevo desafío: muchos estudiantes llegan al sistema escolar sin escolarización previa o con trayectorias interrumpidas, y son ubicados en niveles que no siempre corresponden a sus aprendizajes reales, ya que no se cuenta con diagnósticos claros.

Como fundación, reconocemos la urgencia de actuar frente a este escenario. Nos comprometemos a implementar una intervención pedagógica oportuna, efectiva y contextualizada que fortalezca la enseñanza de la lectoescritura desde los primeros niveles, brindando apoyo a líderes,  docentes y estudiantes, y contribuyendo a cerrar las brechas que hoy amenazan el futuro educativo de miles de niños y niñas.

La iniciativa busca desarrollar de manera progresiva las habilidades de decodificación, fluidez y comprensión lectora de estudiantes entre 1º y 2º básico, a través de una intervención anual dirigida auno, dos o los tres niveles cada año . Para ello, se implementa un programa pedagógico clase a clase y se fortalecen las capacidades de docentes y líderes escolares mediante formación, acompañamiento técnico y uso de datos pedagógicos. El trabajo se estructura en ciclos de mejora continua (de 8 a 11 semanas), iniciando con un diagnóstico en terreno que considera evaluación a estudiantes, observación de clases y entrevistas a líderes escolares. A partir de este diagnóstico se construye un plan de trabajo contextualizado, con metas, acciones y calendario para cada ciclo. Las interacciones incluyen visitas presenciales, reuniones virtuales y sesiones de formación práctica.

La intervención contempla etapas secuenciales: 1) despacho de recursos pedagógicos y coordinación, 2) diagnóstico en terreno y análisis de resultados, 3) diseño y validación del plan de trabajo, 4) implementación y acompañamiento durante el ciclo de trabajo, 5) monitoreo del ciclo, y 6) evaluación y cierre, todo ello reforzado por evaluaciones lectoras aplicadas tres veces al año. El acompañamiento considera tanto el desarrollo profesional situado como el uso efectivo de la información para la toma de decisiones pedagógicas.

Esta estructura permite avanzar hacia el mejoramiento sostenido del aprendizaje lector, fortaleciendo el rol de las escuelas en el uso de evidencia y estrategias efectivas para garantizar que todos los niños y niñas aprendan a leer y comprender lo que leen durante los primeros años de escolaridad.

Bonnie B. Armbruster et al (2022), basándose en el informe del año 2000 publicado por el Panel Nacional de Lectura (NRP), identifica siete pilares fundamentales para enseñar a leer: conciencia fonémica, enseñanza fonética, fluidez, vocabulario y comprensión lectora. Este panel revisó más de 100.000 estudios, seleccionando solo aquellos que cumplieran criterios rigurosos: medir habilidades lectoras, ser generalizables a grandes poblaciones, comparar enfoques de enseñanza y contar con revisión por pares. El programa de lectoescritura de Aptus se fundamenta en estos pilares.

Adicionalmente, en lo que respecta a la adquisión de la lectura, Buckingham, Wheldall y Wheldall (2019) sostienen que la enseñanza sistemática y explícita de la fonética constituye un enfoque científico y basado en evidencia para enseñar el principio alfabético y ene se sentido, el Método Matte, que es el modelo en el cuál se basan tanto los programas pedagógicos de 1° básico, como la capacitación y el acompañamiento que reciben líderes y docentes en dicho nivel, se caracteriza por cumplir con dichas características.

Finalmente, Angrist, Evans, Filmer, Glennerster, Halsey y Sabarwa (2020) compararon 150 intervenciones educativas para identificar cuáles mejoran con mayor eficiencia los aprendizajes, y el uso de planificaciones o guías estructuradas resultó  significativo a la vez que corresponde  a una de las iniciativas que poseen mejor efectividad en relación a su costo de implementación.

El programa de lectoescritura de Aptus fue evaluado en el marco del Contrato de Impacto Social (CIS) de Bien Público durante 2023 y 2024, junto a otros cuatro proveedores (Astoreca, FEB, CCT y Rassmuss). La medición se realizó mediante la prueba Dialect, aplicada en cuatro momentos a estudiantes de 1° y 2° básico, permitiendo estimar trayectorias de aprendizaje lector a partir de resultados pre y post intervención.

En 1° básico, al inicio de 2023, un 97% de los estudiantes se encontraba en categoría “deficiente” (no lectores). Tras un año de implementación, esta proporción disminuyó en 22 puntos porcentuales, incrementándose los estudiantes en categorías básicas, satisfactorias y avanzadas. En 2° básico (2024), la proporción de no lectores se mantuvo tras el verano (75%) y descendió a menos del 40% al finalizar el año.

El análisis de trayectorias a 712 estudiantes mostró un progreso sostenido, con un aumento progresivo en niveles de desempeño. También se evidenció una disminución de estudiantes bajo 0L (Lectores Iniciales) y un ascenso constante en los puntajes Lexile promedio, acercándose al rango esperado de 325L–510L al cierre de 2° básico.

El tamaño del efecto fue significativo en ambos años (d de Cohen: 0,9 en 2023 y 0,8 en 2024), muy por encima del efecto base estimado (0,2) en contextos similares. Aptus además obtuvo mejores resultados que el promedio general entre los cinco proveedores evaluados, consolidando evidencia de su impacto positivo en el desarrollo lector. Los resultados demuestran que el programa produce mejoras sostenidas en comprensión y fluidez lectora, así como una reducción importante del rezago lector en estudiantes de alta vulnerabilidad educativa.

Durante el año 2024, LA asesoría alcanzó con Net Promotor Score (NPS) de 90 puntos, lo que demuestra el alto grado de satisfacción de los líderes pedagógicos directamente involucrados términos de satisfacción

Tipo de institución ejecutora:

Organización de la sociedad civil

Inicio de implementación:

2022

Alcance y cobertura desde el 2023 al 2025:

Entre 2023 y 2025, el programa se ha implementado en 54 establecimientos, mayoritariamente municipales y con amplia presencia en la RM, Valparaíso, Antofagasta, Biobío, La Araucanía y Los Ríos.

Evaluaciones realizadas:

Evaluación de procesos o de implementación, Evaluación de resultados

Contacto:

Naggybel Carreño, Directora Asesorías: ncarreno@aptus.org

Ficha de la Iniciativa:

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de este cambio

Chile enfrenta desafíos importantes en aprendizajes clave. No basta con invertir más: hay que invertir mejor, con evidencia y colaboración.